Estatales y docentes en pie de guerra: un frente de tormenta interno complica la expansión de Kicillof

El gobernador bonaerense enfrenta un rechazo inédito de los gremios docentes y estatales a su propuesta salarial. El conflicto abre un escenario de alta tensión que pone en riesgo el inicio del ciclo lectivo y amenaza con impactar en su proyección política.

Axel Kicillof atravesó este lunes un primer paso en falso en la negociación paritaria 2026. De manera casi simultánea, los gremios docentes y los estatales rechazaron la oferta salarial del 1,5% para enero y llevaron ambas discusiones a un cuarto intermedio, anticipando un verano de negociaciones ásperas y un escenario inédito para la gestión provincial.

El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) desestimó la propuesta oficial durante una reunión en el Ministerio de Trabajo. Horas más tarde, los sindicatos estatales alcanzados por la ley 10.430 —ATE, UPCN y Fegeppba— adoptaron la misma postura y calificaron de insuficiente el porcentaje ofrecido. En ambos casos, el reclamo central apunta a la falta de actualización salarial en noviembre y diciembre de 2025 y a la necesidad de una recomposición más significativa para el inicio de 2026.

Para Kicillof, el conflicto marca un territorio desconocido. Desde el inicio de su gestión, nunca había enfrentado un escenario gremial que pusiera en duda el normal comienzo del ciclo lectivo, previsto para el 2 de marzo en la provincia de Buenos Aires. La posibilidad de un conflicto abierto adquiere mayor gravedad porque involucra a sindicatos que integran el núcleo de sus alianzas políticas más sólidas.

ATE y SUTEBA forman parte de la CTA, central con la que el gobernador acaba de ratificar su alineamiento en la confrontación con el gobierno de Javier Milei. UPCN, en tanto, responde a la CGT, que en los últimos meses se convirtió en un actor clave del armado político de Kicillof con vistas a 2027. La tensión salarial, por lo tanto, no solo es económica sino también estratégica.

Los números explican la dureza del reclamo. La inflación de 2025 cerró en 31,5%, mientras que los aumentos otorgados por la provincia alcanzaron el 25,9%, lo que dejó una pérdida salarial acumulada de 5,6 puntos. A eso se suma que el último acuerdo paritario llegó solo hasta octubre, dejando dos meses sin actualización. En ese contexto, el 1,5% propuesto para enero queda muy por debajo del 2,8% de inflación registrada en diciembre y profundiza el atraso que los gremios buscan revertir.

Desde el Ejecutivo provincial sostienen que la oferta responde a restricciones fiscales concretas. El gobierno ya anunció un esquema de austeridad para 2026, condicionado por la caída de recursos y la estrechez financiera, lo que limita el margen para mejorar la propuesta sin comprometer otras áreas sensibles de la gestión.

El dilema es doble. Los sindicatos necesitan endurecer su posición para no convalidar una pérdida salarial mayor, mientras que Kicillof enfrenta el riesgo de erosionar el respaldo gremial que resulta clave para el Movimiento Derecho al Futuro y su construcción política a mediano plazo. El cuarto intermedio en ambas paritarias abre ahora una etapa decisiva: los gremios esperan una nueva convocatoria con una oferta superadora y, mientras tanto, comienzan a evaluar posibles medidas de fuerza.

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