Buenos Aires habilita que pymes o consorcios generen energía renovable y vendan excedentes a la red

La Provincia aprobó un nuevo marco normativo que permite que varios usuarios se asocien para producir energía limpia, compartir la inversión y obtener un beneficio económico por la electricidad inyectada a la red.

La provincia de Buenos Aires dio un paso clave en materia energética al habilitar formalmente la generación distribuida comunitaria. A través de la Resolución 17/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos creó el marco normativo que permite que dos o más usuarios se asocien para generar energía renovable en conjunto, compartir costos y recibir una compensación económica por los excedentes que aporten al sistema eléctrico.

La medida aprueba por primera vez en el ámbito bonaerense el Reglamento de Generación Distribuida Comunitaria, que fija las condiciones técnicas, jurídicas, económicas, contractuales y tarifarias para este tipo de proyectos. Según establece la norma, el esquema está orientado al autoconsumo de la energía generada, a la inyección de excedentes a la red pública de distribución y a la acreditación en dinero de esos aportes en las facturas de cada uno de los usuarios participantes.

Hasta ahora, el régimen provincial de generación distribuida estaba pensado casi exclusivamente para usuarios individuales —viviendas, comercios o pymes— que instalaban paneles solares para consumo propio. La ausencia de un encuadre legal claro para proyectos colectivos limitaba su desarrollo y los dejaba expuestos a trabas administrativas o interpretaciones dispares por parte de las distribuidoras.

El nuevo esquema habilita que dos o más usuarios con suministros eléctricos independientes, o incluso un mismo titular con más de un medidor, puedan asociarse para producir energía a partir de fuentes renovables. La potencia mínima del sistema deberá superar los 10 kilovatios y la instalación podrá realizarse sobre un suministro existente o uno nuevo, siempre dentro del área de concesión de una misma distribuidora provincial o municipal.

La energía producida se destina en primer término al autoconsumo y los excedentes se inyectan a la red. La resolución establece que el valor económico de esa energía inyectada debe acreditarse en las facturas de los integrantes del proyecto comunitario, de acuerdo con el porcentaje de participación que cada uno haya definido previamente, lo que garantiza una distribución transparente de los beneficios.

Para operar bajo este régimen, los usuarios-generadores comunitarios deberán inscribirse en el Registro de Usuarios-Generadores de Energía Renovable de la Provincia de Buenos Aires (RUGER), que funciona en el ámbito del Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA). El certificado que emite este registro habilita el acceso a los beneficios impositivos y fiscales previstos en la Ley 15.325.

Además, el RUGER deberá informar mensualmente a la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) las altas, modificaciones y bajas de los proyectos, a fin de que se apliquen las exenciones correspondientes. Con esta resolución, la Provincia busca impulsar el desarrollo de energías limpias, facilitar proyectos asociativos y ampliar el acceso a un modelo de generación más descentralizado y sustentable.

Scroll al inicio