La seccional Necochea de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) ha manifestado una profunda inquietud ante la suspensión de obras viales en la región, una situación que resultó en la desvinculación de más de 45 trabajadores. Este cese de actividades afecta a un número significativo de familias locales y de zonas aledañas, generando un conflicto de considerable impacto social.
Según lo informado por el secretario general de la seccional, Sergio Franqui, la empresa Esuco S.A. era la encargada de llevar adelante trabajos de repavimentación, bacheo y mejora en rutas estratégicas de acceso al puerto de Quequén, como la 88, 86, 227 y 55. Estas arterias son fundamentales para el acceso y la conectividad de Necochea y su área de influencia. La firma, que contaba con una nómina superior a los 51 empleados en estas obras, comunicó la paralización del proyecto y la decisión de despedir a la mayoría de su personal, conservando únicamente a un grupo mínimo esencial, principalmente serenos.
Franqui detalló que la argumentación de la empresa se centró en la carencia de fondos para proseguir con las tareas, así como para afrontar las cargas patronales y el pago de salarios. Una preocupación adicional surgió al no obtener una confirmación sobre la disponibilidad de recursos para efectuar las liquidaciones finales correspondientes a los trabajadores desvinculados.
Frente a este escenario, la Uocra solicitó la intervención de la Delegación del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. El dirigente gremial destacó la pronta respuesta y la colaboración de la entidad, que realizó el relevamiento del personal afectado y mostró predisposición para intermediar en la búsqueda de soluciones.
El secretario general vinculó esta delicada situación a medidas de alcance nacional. Si bien las obras en cuestión son de jurisdicción provincial, la empresa habría manifestado “extraoficialmente” que la falta de recursos se originaría en deudas contraídas por proyectos a nivel nacional. Esta realidad, según Franqui, impide el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura vial, con las consiguientes repercusiones sociales y económicas. El dirigente enfatizó que la pérdida de empleo impacta directamente en más de 48 familias, incluyendo a trabajadores locales, de localidades vecinas y de otras provincias. La Uocra continúa realizando gestiones legales y administrativas para asegurar el cobro de las liquidaciones y el acceso al fondo de desempleo por parte de los afectados, a la espera de una pronta resolución del conflicto.







