Senadores del partido de Zubillaga impulsan prohibir por ley los vehículos en las playas bonaerenses

Tras los recientes accidentes en Pinamar y Villa Gesell, la Legislatura reactivó el debate por el uso de rodados en la arena. Un proyecto busca reforzar la seguridad y proteger el ambiente costero.

Luego de una sucesión de accidentes y situaciones de riesgo durante la actual temporada de verano en la Costa Atlántica, la Legislatura bonaerense volvió a poner el foco en una problemática recurrente: la circulación de vehículos motorizados en las playas. Cuatriciclos, UTV, motos e incluso autos desplazándose por zonas de alta concurrencia turística reabrieron la discusión política y derivaron en la presentación de un proyecto de ley que apunta a establecer límites claros.

La iniciativa fue impulsada por los senadores Sergio Vargas y Carlos Kikuchi, exlibertarios e integrantes del bloque Unión y Libertad, el partido por el que en Necochea se alinean los concejales Sánchez y Zubillaga y propone prohibir la circulación de rodados motorizados en las playas de la provincia de Buenos Aires. El objetivo central es reforzar la seguridad de turistas y residentes, y al mismo tiempo preservar el frágil ecosistema costero.

Según el texto presentado, el tránsito indiscriminado de vehículos sobre la arena genera “situaciones de peligro permanente” y acumula antecedentes de siniestros que podrían haberse evitado con una regulación más estricta. En ese marco, la propuesta establece la prohibición del ingreso y circulación de autos, motos, cuatriciclos y UTV, con excepciones acotadas para emergencias, tareas de seguridad, mantenimiento y servicios públicos esenciales.

El proyecto también pone un fuerte acento en el impacto ambiental. Los legisladores advierten que el paso de vehículos sobre playas y médanos acelera los procesos de erosión, daña la flora y fauna autóctonas y altera el equilibrio natural de los ecosistemas costeros. Ese deterioro, sostienen, reduce además la capacidad de la costa para enfrentar fenómenos climáticos extremos como tormentas o marejadas.

Otro de los ejes de la iniciativa es la articulación entre la Provincia y los municipios costeros, con el objetivo de adaptar la aplicación de la norma a las particularidades de cada distrito. La propuesta apunta a un ordenamiento integral del espacio público costero que priorice la seguridad, la convivencia entre los distintos usos turísticos y la preservación ambiental.

El debate tomó mayor impulso tras episodios graves registrados en localidades como Pinamar y Villa Gesell. Entre ellos, el caso de Bastián, un niño de 8 años que sufrió heridas de gravedad tras ser atropellado por un cuatriciclo mientras se encontraba en la playa. En Villa Gesell, además, se registraron vuelcos y colisiones que dejaron varias personas heridas, una de ellas en estado grave.

Desde el bloque impulsor remarcaron que la iniciativa no busca afectar al turismo, sino fortalecerlo, garantizando que las playas bonaerenses sean espacios seguros, accesibles y protegidos para las familias. En ese sentido, sostienen que limitar la circulación vehicular es un paso necesario para prevenir nuevos accidentes y cuidar uno de los patrimonios naturales más valiosos de la provincia.

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