Cierre del Casino de Necochea
La sala de juegos del Casino de Necochea se vio forzada a cerrar sus puertas por dos días esta semana, a raíz de problemas edilicios que subrayan el avanzado deterioro de la estructura y las dificultades operativas cotidianas. Aunque la actividad se ha reanudado, el incidente ha puesto de manifiesto, una vez más, la precaria situación del complejo durante la temporada estival.
El cierre se produjo específicamente por un desperfecto en el sistema de agua, el cual afectó diversas áreas del edificio y paralizó las operaciones en un momento clave del verano. Este episodio se enmarca en un contexto sensible para el Casino, dominado por el anuncio de su inminente subasta y la persistente incertidumbre sobre su destino futuro.
Desde el área de Mantenimiento se ha señalado que el edificio posee una infraestructura antigua y tecnología obsoleta. Esta realidad complica significativamente las labores de reparación y conservación, generando una cadena de fallas constantes que demandan intervenciones urgentes para evitar nuevas interrupciones del servicio.
Fernando Hansen, trabajador del área de Mantenimiento y referente gremial, confirmó que el casino reabrió sus puertas el miércoles por la noche, tras intensas jornadas de trabajo por parte del personal. “Trabajamos todo el martes como ‘bestias’ y ayer lo pudimos reabrir”, expresó, destacando el esfuerzo realizado para restablecer el funcionamiento.
Sin embargo, Hansen advirtió que el panorama sigue siendo delicado. La continuidad de la actividad depende de reparaciones permanentes y de recursos limitados, en un edificio que arrastra décadas de falta de inversión. A esto se suma una drástica reducción del plantel de mantenimiento, que actualmente se compone de poco más de una docena de trabajadores para cubrir guardias permanentes y atender la totalidad del complejo. En años anteriores, el número de personal era considerablemente mayor. También se mencionaron la escasez de insumos y las consecuencias de robos sufridos años atrás.
Paralelamente, los trabajadores aguardan definiciones sobre el proceso de subasta del complejo y la posible aparición de interesados, lo cual es crucial para planificar la temporada de invierno. En este marco, Hansen indicó que se están impulsando reclamos relacionados con pases a planta permanente, mejoras en las condiciones laborales y la resolución de cuestiones pendientes sobre el funcionamiento de los casinos provinciales.
Ante la falta de respuestas claras, no se descarta la adopción de medidas de fuerza a nivel provincial durante el próximo fin de semana, una posibilidad que mantiene en alerta tanto al personal como a la comunidad local.







