La medida de fuerza será el domingo 1° de febrero y afectará a todas las playas. Desde la Asociación de Guardavidas acusan a la gestión del intendente Juan Manuel Ibarguren de romper el diálogo paritario y advierten graves falencias en la seguridad costera.
La Asociación de Guardavidas de Pinamar (AGP) confirmó un paro total para el próximo domingo 1° de febrero, en rechazo a la oferta salarial del Municipio, que propuso un 0% de recomposición luego de más de un año sin actualización de los haberes. La medida impactará en todas las playas del distrito y se da tras el fracaso de las negociaciones paritarias con la gestión del intendente Juan Manuel Ibarguren.
Desde el gremio calificaron la postura del Ejecutivo local como “inaceptable” y señalaron que el conflicto se profundiza en un contexto en el que el propio Municipio aplicó un aumento del 66% en las tasas municipales durante 2025. El reclamo ya fue notificado al Ministerio de Trabajo bonaerense en el marco de una disputa colectiva.
Fernando Espinach, referente de la AGP, explicó que la propuesta oficial implica mantener los salarios del año pasado pese a una inflación interanual superior al 30%. “No estamos pidiendo un aumento salarial, sino la recomposición del salario, del mismo modo que se venían recomponiendo los haberes municipales”, sostuvo, y agregó que la comunidad debe conocer el contraste entre el ajuste impositivo y la falta de actualización para los trabajadores esenciales.
Además del reclamo salarial, el sindicato denunció serias deficiencias en el operativo de seguridad en playas. Según advirtió Espinach, la Provincia de Buenos Aires notificó que Pinamar no estaría habilitado como ciudad balnearia debido a los recortes aplicados en el servicio de guardavidas.
Entre las irregularidades mencionadas figuran la reducción de personal, recortes horarios que dejan amplios sectores sin cobertura, cambios improvisados en los turnos y la falta de equipamiento básico. Casillas deterioradas, vidrios rotos y ausencia de herramientas esenciales forman parte del cuadro descripto por el gremio.
“Hoy el servicio se sostiene únicamente por el compromiso de los trabajadores, pero la playa está técnicamente inhabilitada, poniendo en riesgo la vida de los bañistas y de los propios guardavidas”, alertó el dirigente.
La AGP también apuntó contra el manejo presupuestario de la gestión municipal y denunció irregularidades, al tiempo que contrastó la falta de recursos para la seguridad en playa con lo que describieron como un uso discrecional de horas extras en áreas jerárquicas. “No solo subieron las tasas un 66%, sino que además no garantizan un servicio obligatorio”, remarcaron.
En asamblea, los guardavidas resolvieron por unanimidad rechazar la propuesta oficial y declararse en estado de alerta y movilización. Si bien el paro del domingo marcará el inicio del plan de lucha, no descartan profundizar las medidas si el Municipio no modifica su postura en los próximos días.







