Con una asistencia de público notable que subrayó la trascendencia de esta cita anual, concluyó este domingo la 65° edición del Festival Infantil de Necochea. El Jardín Francés del Parque Miguel Lillo se convirtió en un punto de encuentro para la diversión y la alegría, donde niños, niñas y familias, tanto residentes como visitantes, acudieron masivamente para disfrutar de las últimas propuestas programadas.
Desde las primeras horas del día, el ambiente estuvo marcado por la emoción y el entretenimiento continuo. Los asistentes se distribuyeron entre el escenario principal, el anfiteatro y las diversas estaciones lúdicas, confirmando la posición del festival como un punto neurálgico del verano para el público infantil.
La jornada de clausura ofreció una programación diversa y sin interrupciones. Se presentaron espectáculos en vivo, que incluyeron obras teatrales, números musicales y performances circenses en los distintos escenarios, cautivando la atención de la audiencia. Paralelamente, se desarrollaron talleres creativos, espacios dedicados a actividades plásticas y recreativas en los que los más jóvenes pudieron participar activamente.
Asimismo, el sector gastronómico, con sus Food Trucks, y los stands de artesanos locales operaron a plena capacidad, generando un ambiente ideal para las familias que optaron por pasar la totalidad del día en el predio.
Esta 65ª edición se distinguió tanto por la calidad de sus actividades como por la calidez de las propuestas generadas localmente. Los organizadores resaltaron el comportamiento ejemplar del público y enfatizaron la importancia de mantener un evento gratuito de esta envergadura, que año tras año se consolida como un elemento esencial de la identidad cultural de Necochea.







