MAR DEL PLATA – En un giro inesperado que marca el pulso de la temporada estival, la emblemática discoteca Éxtasis anunció la suspensión definitiva del evento que contaba con la participación de la humorista Fátima Florez. La decisión se tomó tras una intensa jornada de reclamos y repudio por parte de sectores de la comunidad LGBTIQ+, quienes cuestionaron la presencia de la artista en el histórico recinto.
El conflicto escaló velozmente en redes sociales luego de que se hiciera pública la invitación a Florez para una presentación que incluía una coronación simbólica. La presión del público habitual de la sala obligó a la gerencia del establecimiento a emitir un comunicado oficial para descomprimir la tensión.
Un espacio de diversidad sin lineamientos políticos
A través de sus canales oficiales, los responsables de Éxtasis fundamentaron la medida subrayando la identidad del establecimiento: “Éxtasis Disco es un espacio de diversidad, libertad y expresión que se construyó junto a la comunidad LGBTIQ+ durante más de 30 años. Esa historia y ese vínculo son el eje de todo lo que hacemos”, expresaron.
Ante las acusaciones que vinculaban la invitación con una postura ideológica —dada la relación personal de la artista con el presidente Javier Milei—, la empresa fue enfática al negar cualquier trasfondo partidario:
“La invitación a Fátima Florez fue pensada exclusivamente desde lo artístico, reconociendo su trayectoria en el espectáculo. En ningún momento fue considerada ni presentada desde una lectura política, ni asociada a vínculos personales”.
Razones de la suspensión
A pesar de la defensa del criterio artístico original, la discoteca reconoció que el clima de hostilidad ponía en riesgo tanto la integridad del espacio como la de la propia artista. Según el comunicado, se priorizó el “bienestar de la artista” y el cuidado del vínculo con su público histórico para evitar incidentes.
La resolución se dio a conocer poco después de que Florez realizara declaraciones en diversos medios nacionales sobre la controversia, en un contexto de alta exposición pública que terminó por sellar la cancelación del evento en la ciudad balnearia







