El ministro de Justicia ratificó su continuidad en el cargo tras un pedido personal de Javier y Karina Milei y afirmó que la actual tipificación del femicidio es inconstitucional. También respaldó una reforma del sistema penal juvenil y negó cambios en la ley de aborto.
El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, rompió el silencio este domingo para confirmar que continuará al frente de la cartera, luego de haber evaluado su salida a fines de 2025. Según explicó, la decisión respondió a un pedido directo del presidente Javier Milei y de su hermana Karina Milei, con el objetivo de encabezar lo que definió como una “batalla judicial”.
En declaraciones radiales, el funcionario sostuvo que su permanencia obedece a una convicción personal. “Vine por el bronce, por el cariño a la Justicia”, afirmó, y agregó que su objetivo es dejar “un legado de orden jurídico”. En ese marco, desestimó versiones sobre un posible desplazamiento y aseguró que “Javier siempre me apoya; cada vez que hubo un trascendido, salió a respaldarme porque sabe que estoy en cosas delicadas”.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el proyecto para bajar la edad de imputabilidad. Cúneo Libarona defendió la iniciativa y argumentó que el contexto social actual exige una actualización normativa. “Hoy ese chico de 14 años conoce perfectamente lo que hace, sabe qué está bien y qué está mal; actúa con dolo, conocimiento y voluntad”, señaló.
El ministro sostuvo que el sistema vigente no logra dar respuestas adecuadas a las víctimas. “A las víctimas que les mataron un hijo no les podés decir que el chico de 13 años está al día siguiente en la casa de enfrente en absoluta impunidad; eso es inaceptable”, expresó. Al mismo tiempo, negó que se trate de una mirada exclusivamente punitiva y remarcó que “antes del delito fallaron las políticas públicas y la educación; luego del delito, el Estado debe poner un límite y dar una respuesta a la víctima”.
Otro de los puntos que generó mayor polémica fue su postura sobre la figura del femicidio. Según explicó, la tipificación vigente presenta problemas constitucionales por estar circunscripta únicamente a las mujeres. “El femicidio es inconstitucional porque es solo para la mujer”, afirmó, y consideró que la ley debería reformularse para abarcar todos los casos de violencia extrema por razones de género bajo una figura más amplia.
De acuerdo a su planteo, la nueva redacción debería contemplar “hombricidio y femicidio”, de modo que la pena sea la misma cuando el crimen se cometa por “desprecio al sexo, aprovechamiento de superioridad, sometimiento o control”, independientemente de si la víctima es un hombre o una mujer. En ese sentido, aclaró: “Si vos derogás el femicidio, inmediatamente 130 personas recuperan la libertad; no va a pasar. Se le da otra forma para que sea justa y proporcional para todos”.
Cúneo Libarona insistió en que la ley no debe otorgar privilegios ni generar impunidad por razones de sexo u orientación. “El sexo o la tendencia sexual que tengas no puede generar impunidad ni privilegios; somos todos iguales ante la ley”, sostuvo, en línea con críticas que algunos sectores académicos vienen formulando sobre la constitucionalidad de la figura.
Por último, el ministro buscó despejar otro frente de debate y descartó cualquier intento de retroceso en materia de derechos reproductivos. “El aborto se mantiene en la posición que tiene hoy, ya es ley y no hay ningún interés del gobierno en dar marcha atrás”, aseguró.







