La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) manifestó su enérgico descontento ante la decisión de la Federación Aceitera de llevar adelante un nuevo paro este viernes. La medida de fuerza, que se impulsa en contra de una propuesta de reforma laboral, es calificada por la entidad como netamente política.
Desde CIARA, se considera que el paro “no tiene otra justificación que la política”, y se advierte sobre las graves consecuencias que acarreará. Además de afectar significativamente a los trabajadores aceiteros, quienes verán una reducción en sus salarios debido a la recurrencia de estas protestas en el último mes, la interrupción de actividades dejará “varados a miles de transportistas, productores, acopios y cooperativas”, sin considerar el impacto en los múltiples servicios subsidiados por la industria.
La cámara enfatiza que este tipo de paros pone de manifiesto la necesidad de modificar las reglas laborales en Argentina para fomentar la creación de empleo genuino. Si bien se reconoce el derecho a la huelga, CIARA subraya que este no debe “destruir el derecho al trabajo, por razones políticas personales”.
La postura de la entidad insiste en que la Federación de Aceiteros actúa motivada por intereses políticos, buscando “medirse con los otros sindicatos y agrupaciones sociales” a través de estas acciones de fuerza.







