Se largó la carrera por la sucesión de Kicillof en la Provincia

Mientras la agenda nacional sigue dominada por las iniciativas del presidente Javier Milei, en la Provincia de Buenos Aires comenzó a moverse, casi sin ruido, la carrera política que definirá quién disputará la sucesión del gobernador Axel Kicillof en 2027.

Durante la última semana, distintos sectores políticos —libertarios, camporistas, massistas, radicales y el propio espacio del gobernador— empezaron a activar estrategias de acumulación territorial y posicionamiento interno.

El camporismo empieza a caminar la provincia

Dentro del universo kirchnerista, una reunión reservada del espacio que conduce Máximo Kirchner definió los primeros movimientos. Allí se resolvió impulsar una mayor exposición pública de Mayra Mendoza y Eduardo “Wado” de Pedro, quienes comenzarán a recorrer el territorio bonaerense.

La estrategia apunta a instalar sus figuras, medir el clima político y tejer alianzas de cara a la disputa provincial. En ese espacio creen cada vez más probable una derrota nacional del peronismo en el corto plazo, por lo que retener la provincia se transformó en el objetivo central.

Ese escenario profundiza además la tensión con el sector que responde al propio Kicillof, en medio de una relación cada vez más tirante entre el gobernador y el núcleo duro del kirchnerismo.

El armado libertario y la estrategia territorial

Del lado de La Libertad Avanza, el dirigente Sebastián Pareja avanzó con una movida territorial coordinada: la presentación de proyectos para reducir tasas municipales en 116 concejos deliberantes de la provincia.

Más allá del resultado legislativo de esas iniciativas, el objetivo político fue mostrar despliegue territorial dentro del espacio libertario. La estructura responde a la conducción de Karina Milei, quien ya definió que la estrategia bonaerense no tendrá internas partidarias.

El kicillofismo busca ordenar la transición

En el entorno del gobernador interpretan que la elección bonaerense de 2027 será determinante para el escenario nacional, tal como ocurrió en 2015 con la victoria de María Eugenia Vidal.

Por eso, Kicillof buscará influir en la definición del candidato de su espacio. Entre los nombres que aparecen en el radar figura Carlos Bianco, aunque por ahora más como pieza de negociación que como postulante firme.

En paralelo, intendentes alineados con el gobernador presionan para que avance el proyecto que permita restablecer las reelecciones indefinidas para jefes comunales.

Radicales y massistas también mueven fichas

En el radicalismo, el sector que encabezan Maximiliano Abad y Martín Lousteau impulsa adelantar las internas partidarias para junio, con la idea de ordenar el partido antes de definir alianzas de cara a 2027.

La discusión estratégica pasa por definir si la Unión Cívica Radical competirá sola, buscará acuerdos con el PRO o explorará algún tipo de acercamiento con el espacio libertario.

En el Frente Renovador, en tanto, el nombre de Sergio Massa volvió a aparecer en especulaciones electorales. Sin embargo, en su entorno relativizan esa posibilidad y aseguran que la figura que hoy se mueve en la provincia es Sebastián Galmarini, recientemente incorporado al Congreso.

La pelea por el distrito clave

Con más del 35% del padrón nacional, la provincia de Buenos Aires vuelve a convertirse en el escenario central de la política argentina.

Aunque la elección todavía está lejos, todos los espacios comenzaron a moverse. Y lo hicieron con un diagnóstico compartido: la batalla por la Provincia será el punto de partida de la disputa por el poder nacional en 2027.

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