Este miércoles comenzó en el Tribunal Criminal N° 1 de Necochea el juicio oral y público por el femicidio de Magalí Vera, ocurrido hace poco más de un año y que generó una fuerte conmoción en la ciudad. El único acusado es Javier Cerfoglio, quien era pareja de la joven y sigue el proceso de manera remota desde la Unidad Penal de Batán.
Durante la primera jornada declararon familiares directos de la víctima, entre ellos su madre, su padre y su hermana. Uno de los momentos más tensos se produjo cuando Cerfoglio interrumpió la declaración y afirmó que se estaban diciendo “muchas mentiras”, tras lo cual solicitó retirarse de la audiencia. El pedido fue concedido por el tribunal y el imputado se desconectó de la transmisión.
Posteriormente declaró Fernando Vera, hermano de la víctima, quien brindó uno de los testimonios más extensos de la jornada. El hombre señaló que al principio tenía una buena relación con el acusado, pero que con el tiempo notó cambios en la conducta de su hermana y describió a Cerfoglio como una persona controladora.
Según relató, la noche del hecho el imputado estaba “muy exaltado, enardecido, fumando y fuera de sí”, algo que —según dijo— no era habitual en él.
También recordó una frase que habría escuchado en el lugar del hecho:
“Todo por una corbata, mirá lo que me hizo hacer tu hermana, me trabó el volante”, expresión que consideró clave para entender lo ocurrido.
El testigo sostuvo además que no cree que se haya tratado de un accidente y afirmó que “no hay que ser perito para darse cuenta que eso no fue un accidente”, en referencia a las marcas que presentaba el vehículo.
Luego declaró Dulce Rocío Leguizamón, cuñada de la víctima, quien aportó mensajes que evidenciaban el deterioro de la relación. Según indicó, Magalí le había escrito que “él psicológicamente está mal, le pedí que cambie y no cambia”, y que después de discutir el acusado solía intentar recomponer la situación con regalos.
También prestó testimonio una oficial de policía que intervino la madrugada del hecho. La uniformada aseguró que el imputado estaba alterado, que pedía insistentemente la llave de su casa y que “nunca lo vi llorar”. Además, relató que debieron trasladarlo al hospital porque se golpeaba contra la reja del patrullero.
La agente fue quien rescató el cuerpo de Magalí Vera del agua y afirmó haber observado golpes en el rostro.
El tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el 25 de marzo, cuando continuará el debate con nuevos testigos. El juicio busca determinar la responsabilidad penal de Javier Cerfoglio en un caso que mantiene una fuerte repercusión social en Necochea.






