El intendente de San Cayetano, Miguel Ángel Gargaglione, expuso con crudeza el cuadro financiero que atraviesan los municipios bonaerenses y aseguró que la combinación de caída de recursos, mayor demanda social y suba de costos está poniendo en jaque el funcionamiento básico de las comunas.
En declaraciones radiales, el jefe comunal sostuvo que existe “un ahogo económico” sobre los municipios y rechazó que la crisis responda a malas administraciones. “No es debido a las malas administraciones, sino a la situación económica que se está viviendo: menos recaudación, menos coparticipación y un Estado Nacional que tomó medidas que hicieron que los medicamentos se fueran por las nubes”, afirmó.
Gargaglione remarcó además que el deterioro económico empuja a más vecinos hacia el sistema público. “Gente que económicamente está mal deja las prepagas y va a la salud pública. Muchos aspectos hacen que hoy el municipio, que es el primer mostrador, esté más demandado que nunca y no tengamos los recursos para dar respuesta”, señaló.
Si bien defendió el orden fiscal de su gestión, admitió que el contexto actual tensiona ese equilibrio. “San Cayetano cumple acorde a lo que cobra y más. Deberíamos estar cobrando más de tasas, pero no lo hacemos por la situación que se vive”, indicó.
En ese marco, pidió mayor apertura del Gobierno nacional al diálogo con los intendentes. “Deseo que al gobierno le vaya bien, pero le falta prudencia y escuchar un poco más a quienes estamos en los territorios”, sostuvo. Y agregó: “El equilibrio fiscal y el superávit nosotros lo tenemos desde que asumimos en 2007, pero el desafío es compatibilizarlo con las necesidades de la gente”.
Uno de los puntos más sensibles, explicó, es la dependencia que tienen los municipios chicos de la coparticipación. “Nos están ahogando porque tenemos que afrontar más servicios y más demanda con una inflación que no para. El reclamo salarial de los empleados es justo, pero no tenemos con qué afrontarlo. Nunca me pasó esta situación en 18 años y medio de gestión”, advirtió.
Finalmente, puso el foco en el área que más lo preocupa. “Lo que más me preocupa es sostener los servicios. En el hospital la demanda ha aumentado y hoy nos está complicando de una manera enorme sostener a los profesionales”, expresó. Y cerró con una definición tajante: “No veo una autocrítica y, sobre todas las cosas, no veo un Estado presente. Es una situación límite”.







