El intendente de Necochea, Arturo Rojas, realizó un balance sobre la actualidad financiera y social de la región, posicionando el escenario presente como uno de los más complejos de su gestión. Durante sus declaraciones, el jefe comunal sostuvo que “el contexto económico y social que atraviesa la ciudad es más grave que la pandemia”, fundamentando su visión en el deterioro de los indicadores de consumo y la presión sobre las arcas públicas.
De acuerdo con el mandatario, la profundidad de la crisis actual afecta de manera directa a la economía doméstica y al sostenimiento del sector comercial. Rojas explicó que, a diferencia de la emergencia sanitaria donde existieron medidas de contención estatales específicas, la coyuntura actual presenta un desafío estructural por la caída de la actividad y el incremento sostenido de los costos operativos para el municipio.
En términos de administración local, el impacto se traduce en una mayor demanda de asistencia social y un encarecimiento de los insumos básicos para la prestación de servicios públicos. El intendente enfatizó que la vulnerabilidad de las familias ha crecido exponencialmente, lo que obliga a una readecuación de las prioridades presupuestarias para atender las necesidades más urgentes del distrito.
Finalmente, el análisis del Ejecutivo municipal resalta que el comercio local enfrenta una retracción que dificulta la sostenibilidad de los puestos de trabajo. Para Arturo Rojas, la situación requiere un monitoreo constante de las finanzas municipales ante un panorama que no muestra señales inmediatas de recuperación, marcando una diferencia sustancial con los desafíos enfrentados en años anteriores.







