Las legislativas traen cambios clave: se usará por primera vez la BUP, con nuevas reglas y sanciones para los ausentes.

El calendario electoral avanza hacia el 26 de octubre, cuando se celebrarán las elecciones legislativas nacionales. En la provincia de Buenos Aires debutará la Boleta Única Papel (BUP), que reemplaza al sistema tradicional y modifica la dinámica del sufragio.

A diferencia del viejo esquema de boletas partidarias, la BUP concentra en una sola hoja a todos los partidos y cargos. Los votantes deben marcar un casillero por categoría, doblar la boleta y colocarla en la urna. En territorio bonaerense se elegirán diputados nacionales, mientras que en otras provincias también se votará por senadores.

El voto sigue siendo obligatorio para los ciudadanos de 18 a 70 años, con la opción voluntaria para los jóvenes de 16 y 17. No presentarse sin justificar genera multas que van desde los $50 hasta los $500, y la inclusión en el Registro de Infractores. Estar en esa nómina implica trabas para trámites como renovar el DNI, obtener pasaporte, acceder a beneficios previsionales o incluso gestionar antecedentes penales.

Otro punto clave son las autoridades de mesa. La Justicia Electoral designará a ciudadanos para cumplir ese rol, con una retribución económica a cambio. Sin embargo, sólo es posible excusarse por enfermedad, fuerza mayor justificada o vínculo con partidos y candidaturas. Fuera de esas excepciones, la asistencia es obligatoria.

Con la incorporación de la Boleta Única Papel, las elecciones bonaerenses tendrán un condimento inédito en un contexto donde la participación ciudadana y el cumplimiento de las normas electorales serán decisivos

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