La provincia de Buenos Aires encendió una señal de alarma ante el fuerte aumento de casos de coqueluche (tos convulsa) y la baja cobertura de vacunación, especialmente en los grupos más vulnerables. El último Boletín Epidemiológico provincial registró 235 diagnósticos confirmados y cinco fallecimientos, en un contexto de crecimiento sostenido que inquieta a las autoridades sanitarias.
Hasta el 8 de noviembre se notificaron 984 casos sospechosos en lo que va del año. De ellos, 235 fueron confirmados y 164 permanecen como probables. El salto en la curva es pronunciado: hace apenas tres semanas se contabilizaban 63 confirmados, lo que representa un incremento del 273% en menos de un mes.
Las autoridades insisten en completar los esquemas de vacunación, con especial énfasis en los bebés –el grupo con mayor riesgo de complicaciones graves–, embarazadas y convivientes de recién nacidos. La recomendación incluye aplicar los refuerzos correspondientes y sostener las medidas de cuidado para evitar la propagación.







