El joven señalado por el homicidio del trabajador rural de Otamendi, y por un robo a mano armada en Miramar, fue derivado a La Plata para recibir atención médica tras resultar herido; por el momento no puede prestar declaración judicial.
Matías “Beby Moyano” Luna, de 23 años, quedó imputado por la muerte de Alberto Costa (75) —hallado sin vida en un campo de Camino Iraizoz San Vicente— y por un violento asalto a una panadería en Miramar. Luna se presentó acompañado por su hermana, presentando heridas de perdigones en el rostro, lo que encendió las alarmas de la investigación. Según fuentes judiciales, esos signos coincidirían con los rastros de un intercambio de disparos ocurrido durante el homicidio, en el que Costa defendió su vivienda con una escopeta.
El hallazgo de numerosas vainas de calibres 380 y 22 en el campo, así como la ausencia de las armas del cuidador, reforzaron la hipótesis de que uno de los agresores habría resultado herido. Ante ello, el fiscal Ramiro Anchou solicitó la detención de Luna, que fue concretada tras su presentación. Sin embargo, debido a la gravedad de sus lesiones —que le impiden declarar o moverse con normalidad—, fue trasladado bajo custodia hasta La Plata para recibir tratamiento médico intensivo.
En paralelo, la fuerza policial de Miramar continúa avanzando en la causa por el robo en la panadería, cometido el viernes anterior: por ese asalto ya fueron detenidos otros dos sospechosos, mientras Luna había evadido la captura hasta que se entregó tras un operativo en la vivienda de su hermana, donde las autoridades lo encontraron con heridas compatibles con el tiroteo en Otamendi.
Cuando su estado de salud lo permita, Luna será citado nuevamente para declarar ante la justicia.







