La Cooperativa Agropecuaria “General Necochea” se encuentra en un punto crucial de su trayectoria. Al cerrar el año de su 75° aniversario, la institución se prepara para concretar una inversión estratégica en infraestructura que representa un nuevo hito en su expansión: la edificación de una planta de silos en Quequén. Este proyecto busca potenciar la capacidad de acopio y optimizar la logística en beneficio de los productores locales.
Egidio Mailland, presidente de la cooperativa, explicó que esta decisión responde a una demanda creciente. “La confianza de la gente en la cooperativa se acrecienta, y es esencial estar a la altura de esa expectativa ”, afirmó Mailland. La futura planta contará inicialmente con una capacidad de almacenamiento cercana a las 30.000 toneladas, con un diseño modular que facilitará futuras expansiones mediante la incorporación de silos adicionales.
El plan contempla la construcción del conjunto operativo completo, incluyendo oficinas, volcadora, corrales perimetrales y accesos, en un predio de aproximadamente seis hectáreas ubicado fuera del casco urbano. Mailland detalló que “las restricciones para la instalación de silos en áreas urbanas forzaron la búsqueda de una ubicación alternativa sobre la ruta, lo que conllevó una inversión superior, pero indispensable”. La cooperativa proyecta iniciar las obras durante 2026, con miras a un crecimiento sostenido a mediano plazo.
Actualmente, la Cooperativa “General Necochea” agrupa a más de 500 asociados, de los cuales entre 280 y 300 son productores activos. En los últimos años, la entidad ha consolidado su presencia en la región, operando en Quequén, Lobería, Balcarce, Mechongué y Otamendi, manteniendo un desarrollo prudente y constante. “Somos una cooperativa lenta en sus decisiones, pero muy firme. Aprendimos de experiencias difíciles y hoy estamos sólidos”, enfatizó su presidente.
Fundada el 29 de octubre de 1950, la cooperativa ha sorteado diversas crisis, como la intensa coyuntura de la década del 60 y los complejos años 90, período en el que muchas entidades cooperativas desaparecieron. Un episodio recordado de 1965 refiere a los propios consejeros, quienes aportaron cheques personales para salvaguardar la institución. De estas vivencias surgió una norma que se mantiene en la actualidad: la cooperativa no maneja ni comercializa granos sin previa venta. Este principio es clave para su estabilidad financiera actual.
En relación con el estado actual del sector agropecuario, Mailland destacó que, a pesar del complicado escenario nacional, el campo atraviesa un período relativamente favorable. Subrayó los buenos rendimientos, precios adecuados y, fundamentalmente, el bajo nivel de endeudamiento de los productores. “Hoy el productor no depende de los bancos ni del sistema financiero, y eso representa una diferencia significativa”, aseveró.
No obstante, advirtió que el contexto sigue siendo exigente. “El mercado es implacable”, manifestó, al señalar que la falta de predictibilidad y los constantes cambios en las normativas continúan siendo un problema estructural. En este sentido, reclamó un marco estable que posibilite la planificación de inversiones y decisiones a largo plazo.







