A un mes del brutal asesinato de Mathias Fontela, su madre, Miriam Kraismann, volvió a alzar la voz para exigir justicia y que se esclarezcan las circunstancias del hecho ocurrido la madrugada del 3 de marzo en Necochea.
El joven, de 32 años, fue atacado tras ser perseguido durante varias cuadras por un grupo de al menos seis personas. Ya en el suelo, recibió una golpiza de extrema violencia que terminó con su vida.
En un mensaje cargado de dolor, su madre expresó: “Necesitamos justicia por lo ocurrido a mi hijo… decidieron arrancarte la vida de manera cruel, violenta, cobarde, sin un mínimo de conciencia ante tu total indefensión”.
Una causa con detenidos y menores implicados
La investigación se encuentra en manos del fuero penal juvenil, debido a la participación de menores en el hecho. Hasta el momento, hay dos mayores detenidos, un joven de 17 años alojado en el Centro Cerrado de Batán y otro menor de 15 bajo medida de resguardo, quien no sería punible.
Además, dos mujeres que habían sido detenidas recuperaron la libertad, aunque continúan vinculadas a la causa. No se descarta la existencia de más implicados en el ataque.
El abogado Walter Calabretta, quien representa a la familia, sigue de cerca el avance de la investigación y la incorporación de nuevas pruebas.
“Un mes sin consuelo”
A 30 días del crimen, Kraismann describió el impacto devastador de la pérdida: “Nos partió la vida… un mes de llanto, de angustia y tristeza. Estamos rotos, sin consuelo”.
En otro tramo de su mensaje, agregó: “Te extraño tanto hijo de mi corazón. Pido justicia, imploro justicia, aunque absolutamente nada me va a devolver a mi hijo”.
La mujer también reclamó respuestas contundentes del sistema judicial: “Basta de violencia, basta de drogas, basta de impunidad… queremos penas ejemplificadoras”.
El caso generó fuerte conmoción en la comunidad y mantiene abierto el reclamo por justicia en una causa que aún busca determinar todas las responsabilidades.







