El Ministerio de Salud de la Nación ha anunciado el adelanto de la campaña de vacunación antigripal, con el envío de dosis a todas las jurisdicciones del país. La aplicación comenzará oficialmente el 9 de marzo en las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires.
Esta medida responde a la detección de una nueva variante de influenza en el país y a la tendencia de las últimas temporadas de un inicio temprano de los virus respiratorios. La cartera sanitaria explicó que el objetivo primordial es asegurar que la población de riesgo cuente con la protección necesaria antes del pico esperado de contagios.
Durante la presente semana, se hará una distribución inicial de 795.760 dosis. Estas incluyen vacunas antigripales adyuvantadas (aTIV) destinadas a mayores de 65 años y vacunas antigripales para adultos en general. El cronograma para el resto de los envíos ya ha sido establecido para garantizar una llegada oportuna a cada distrito.
El Estado nacional ha adquirido un total de 8.160.000 dosis para esta campaña. Desglosando este número, 4.700.000 dosis están designadas para la población de entre 24 meses y 64 años que presenta factores de riesgo; otras 2.300.000 dosis adyuvantadas (aTIV) son para adultos mayores de 65 años; y finalmente, 1.160.000 dosis se reservan para niños de entre 6 meses y 2 años.
Las autoridades sanitarias resaltaron que, en los últimos años, las infecciones respiratorias han comenzado a circular antes del invierno. En esta temporada, la presencia de la variante H3N2 y su subclado K, aunque no se asocia a cuadros más graves, posee una mayor capacidad de transmisión. Esta característica podría generar un incremento en la demanda de atención en hospitales y centros de salud.
La organización de la aplicación, la definición de los puntos de vacunación y la comunicación de los cronogramas específicos recaerán en cada provincia. Se enfatizó que la vacuna es gratuita para todos los grupos priorizados, buscando asegurar una amplia cobertura.
Desde el Ministerio de Salud se reiteró que la inmunización es una herramienta clave para reducir significativamente las complicaciones, hospitalizaciones y fallecimientos asociados a la gripe, especialmente en adultos mayores, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas y el personal de salud.







