ATENEA, el satélite de la UNLP que hoy buscará hacer historia rumbo a la Luna

Argentina llega a la misión lunar Artemis II con el nanosatélite ATENEA desarrollado en La Plata

El regreso de misiones tripuladas al entorno de la Luna dejó de ser una promesa y se convierte en un hecho histórico con NASA, que abre la ventana de lanzamiento de Artemis II este 1 de abril. En ese escenario, Argentina tendrá un lugar destacado con la participación del nanosatélite ATENEA, desarrollado con un rol clave de la Universidad Nacional de La Plata.

El lanzamiento está previsto desde el Centro Espacial Kennedy, a bordo del cohete SLS, el más potente desde la era Apolo. La misión llevará a cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— en un vuelo de aproximadamente diez días que orbitará la Luna sin descender, marcando el regreso de vuelos tripulados más allá de la órbita baja terrestre por primera vez desde 1972.

Un aporte argentino en una misión global

El satélite ATENEA forma parte de la misión como único desarrollo latinoamericano incluido en el programa. El proyecto es coordinado por la CONAE y cuenta con una participación central de la Facultad de Ingeniería de la UNLP.

Desde La Plata se diseñaron componentes críticos del satélite, incluyendo su arquitectura general, sistemas electrónicos y el núcleo operativo. “El objetivo es probar tecnología desarrollada íntegramente en Argentina, en una órbita bastante particular”, explicó Ramón López La Valle, integrante del proyecto.

El trabajo incluyó al Centro Tecnológico Aeroespacial y a equipos especializados en navegación y telecomunicaciones, responsables del desarrollo del “cerebro” del nanosatélite.

Para el decano Marcos Actis, el alcance del proyecto trasciende lo técnico: “La participación en este proyecto nos llena de orgullo”, señaló, en referencia al retorno de misiones tripuladas al entorno lunar.

Un CubeSat con desafíos inéditos

ATENEA es un CubeSat, pero su misión es altamente exigente. Operará en condiciones de espacio profundo, donde Argentina no tenía experiencia directa con este tipo de tecnología.

Entre sus objetivos se destacan:

  • Medición de radiación en el espacio profundo
  • Ensayo de sistemas de comunicación a larga distancia
  • Recolección de datos clave para futuras misiones espaciales

Desde la conducción de la CONAE, Raúl Kulichevsky destacó la magnitud del logro: “Haber sido seleccionados demuestra que nuestras capacidades están al más alto nivel internacional”.

Un hito para la ciencia argentina

La misión Artemis II forma parte de un programa internacional que busca establecer presencia humana sostenida en la Luna en los próximos años. En ese contexto, la inclusión de ATENEA no modifica el objetivo central de la misión, pero sí representa un avance significativo para el desarrollo tecnológico argentino.

“Para nosotros es un hito, porque participar en este tipo de misiones no es algo de todos los días”, resumió López La Valle.

Más allá de los resultados que arroje el satélite una vez en operación, su sola presencia en Artemis II marca un punto de inflexión: la capacidad científica y tecnológica argentina logró insertarse en uno de los proyectos más ambiciosos de la agenda espacial global.

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