El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), conformado por los principales gremios del sector en la provincia de Buenos Aires, ha ratificado su adhesión al paro nacional de 24 horas, impulsado en rechazo al proyecto de reforma laboral propuesto por el Gobierno nacional. La medida de fuerza, que se anticipa con un amplio acatamiento, se enmarca en un contexto de crecientes tensiones por las políticas que afectan al sector educativo y las condiciones laborales.
Los sindicatos, entre los que se destacan la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), unifican su reclamo bajo diversas banderas. Principalmente, manifiestan su rotundo rechazo a la reforma laboral y previsional que actualmente se debate en el Congreso, alertando sobre posibles retrocesos en derechos adquiridos y condiciones de trabajo. Además, enfatizan su preocupación por el impacto del ajuste en el sistema educativo, el cual, según advierten, merma la calidad de la enseñanza pública.
Un punto central en la convocatoria es la exigencia de restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y otras sumas que, según los gremios, han sido retenidas por el Estado nacional. Argumentan que estos fondos son cruciales para el sostenimiento del salario docente y la inversión en infraestructura y recursos pedagógicos. La defensa de condiciones laborales y salariales dignas en el sector educativo constituye otro de los pilares de la protesta, en un escenario donde las negociaciones paritarias provinciales no logran alcanzar el consenso.
La presente medida de fuerza se desarrolla en paralelo a la continuidad de las negociaciones paritarias docentes en la provincia de Buenos Aires. El FUDB ha señalado que las últimas ofertas salariales presentadas por la administración provincial han sido consideradas “insuficientes” por las organizaciones gremiales, lo que ha contribuido a profundizar el malestar y la distancia entre las partes. Esta divergencia subraya la complejidad de la situación, donde los salarios no logran equiparar el ritmo inflacionario y las condiciones laborales se ven erosionadas.
La huelga, de carácter nacional, contará con la participación de sindicatos provinciales y adhesiones en diversas regiones del país. En el ámbito universitario, distintas organizaciones docentes también confirmaron su participación el mismo día, sumando su voz a los reclamos por condiciones laborales dignas y en oposición a la reforma laboral. La coincidencia del paro con el debate legislativo en torno a la reforma laboral le otorga una visibilidad pública estratégica, buscando amplificar el impacto de los reclamos sindicales en la agenda política nacional.







