A horas del cierre de listas, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires oficializó una lista única. Axel Kicillof reemplazará a Máximo Kirchner al frente del partido y será acompañado por Verónica Magario.
El Partido Justicialista bonaerense formalizó este viernes un acuerdo de unidad que consagra a Axel Kicillof como presidente del partido y a Verónica Magario como vicepresidenta primera, en el marco de un entendimiento alcanzado a pocas horas del cierre de listas. La definición evita una interna y ordena la conducción partidaria de cara al nuevo escenario político.
La nómina consensuada incluye además a Federico Otermín como vicepresidente segundo y a Mariano Cascallares como secretario general. El Congreso del partido quedará presidido por Máximo Kirchner, mientras que Leonardo Nardini estará al frente de la Junta Electoral.
La decisión fue presentada como un acuerdo integral entre los distintos sectores del peronismo bonaerense, con el objetivo de consolidar una conducción unificada. En la declaración difundida por el partido se destacó el rol del gobierno provincial como contención frente al ajuste nacional, al señalar que la gestión funciona como “red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta”.
Desde el espacio remarcaron que la unidad no se limita a un entendimiento electoral, sino que busca traducirse en respaldo político efectivo a la gestión provincial. “Con hechos y resultados, el gobierno encabezado por Axel Kicillof y Verónica Magario, junto a los intendentes peronistas de toda la provincia, viene demostrando desde 2019 que se puede gobernar con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las mayorías”, expresa el documento.
El comunicado también incluyó un reconocimiento explícito a la trayectoria del kirchnerismo. “Reconocemos una historia, una identidad y un mandato político. Un peronismo que, con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, supo ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación”, señala el texto, al tiempo que reivindica la continuidad de ese proyecto en el ámbito provincial.
La definición llegó tras semanas de negociaciones y en un contexto en el que el peronismo buscó evitar un escenario de confrontación interna. Una fuente del Movimiento Derecho al Futuro resumió el clima previo al acuerdo al señalar que “era eso o explotaba todo”, en alusión a la tensión que atravesaba el armado partidario.
En paralelo a la confirmación de la conducción provincial, el PJ bonaerense mostró señales de ordenamiento en distritos clave. En Quilmes, la intendenta Mayra Mendoza anunció el acuerdo local a través de redes sociales y afirmó: “Trabajando colectivamente, hemos construido una representación de la militancia peronista de Quilmes, asumiendo el deber de seguir militando para abordar desde el partido lo que la historia y el pueblo nos demandan”. Situaciones similares se registraron en municipios como General Belgrano y Chascomús.
Con la lista única presentada y las autoridades definidas, el PJ bonaerense cerró una etapa de tensiones internas y avanzó hacia una conducción unificada, en un movimiento que busca fortalecer la estructura partidaria y proyectar una estrategia común frente al escenario político nacional.







