En el peronismo anticipan que Axel Kicillof volvería a desdoblar las elecciones en la Provincia

El gobernador analiza repetir el esquema, aun cuando podría impactar en su proyección presidencial

Aunque aún no hay definiciones formales, en el peronismo bonaerense ya comenzó a delinearse la estrategia electoral para 2027 y todo indica que el gobernador Axel Kicillof volvería a inclinarse por desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires.

La posibilidad se analiza incluso a contramano de sectores del propio espacio, que impulsan una estrategia unificada a nivel nacional para fortalecer una eventual candidatura presidencial del mandatario.

Un antecedente reciente
El debate se remonta a la decisión tomada en 2025, cuando Kicillof optó por desdoblar los comicios provinciales. En aquel momento, el argumento oficial fue la imposibilidad técnica de llevar adelante una elección simultánea con dos sistemas distintos: la Boleta Única y el esquema tradicional.

Sin embargo, dentro del peronismo muchos interpretaron esa jugada como una estrategia para fortalecer el armado territorial junto a los intendentes, con autonomía de la discusión nacional.

Hoy, esa misma lógica vuelve a aparecer en el análisis político del oficialismo provincial.

Una decisión con impacto nacional
De confirmarse el desdoblamiento, Kicillof podría priorizar la consolidación del poder en la provincia antes de proyectarse a nivel nacional.

La estrategia apunta a que los intendentes, concejales y legisladores bonaerenses vuelvan a ser protagonistas de una elección provincial propia, sin quedar atados a la dinámica de una campaña presidencial.

En ese esquema, el objetivo sería asegurar primero la continuidad del peronismo en la provincia, con la elección de un nuevo gobernador, para luego avanzar en la carrera hacia la Casa Rosada.

Desde el espacio reconocen que la decisión no es sencilla, ya que una elección unificada permitiría aprovechar el arrastre territorial de los intendentes en una eventual candidatura presidencial.

Sin embargo, cerca del gobernador sostienen que no se revisará la decisión adoptada el año pasado. “Si algo le gusta a Kicillof es tener razón”, deslizan en el peronismo, anticipando que difícilmente modifique su postura.

El peso del territorio
La elección de 2025 marcó un punto de inflexión en la provincia. El triunfo del oficialismo, con una diferencia de 13 puntos, consolidó un esquema donde los intendentes adquirieron un rol central como sostén político.

Ese resultado reforzó la idea de que la provincia puede sostener una dinámica electoral propia, separada de la contienda nacional.

En ese contexto, el desdoblamiento permitiría desarrollar una campaña enfocada en la gestión provincial y en las realidades locales, sin quedar atravesada por la polarización nacional.

Internas y reglas de juego
En paralelo, el peronismo también comenzó a discutir el mecanismo de definición de candidaturas.

Existe un consenso inicial para que regresen las PASO, luego de las tensiones que generaron los cierres de listas en 2025.

Por el contrario, desde La Libertad Avanza rechazan la utilización de primarias y sostienen que las decisiones se concentrarán en la conducción nacional del espacio.

Además, en la Legislatura bonaerense se anticipa un nuevo debate en torno a la implementación de la Boleta Única, un punto que podría generar fuertes discusiones políticas.

Definiciones pendientes
Si bien la fecha de los comicios será definida el próximo año, el armado político comenzará a resolverse durante 2026.

En ese escenario, el peronismo bonaerense enfrenta un dilema estratégico: priorizar la fortaleza territorial o apostar a una construcción nacional unificada.

Por ahora, todo indica que Kicillof se inclinará por consolidar la provincia, aun cuando eso implique asumir riesgos en su proyección presidencial.

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