La prohibición del uso del teléfono celular avanza en las escuelas secundarias privadas de General Pueyrredon, donde el 70% de las instituciones ya aplica restricciones dentro del ámbito escolar. La medida responde a preocupaciones vinculadas al aprendizaje y la salud mental de los adolescentes.
Según datos de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA), 56 de las 83 escuelas privadas del distrito ya impiden el uso de celulares, una tendencia que se profundiza en el inicio del ciclo lectivo 2026.
Desde las instituciones educativas explican que la decisión apunta a mejorar la concentración, fomentar la socialización y evitar los efectos del uso excesivo de pantallas. “Se necesita atención completa para aprender”, sostuvo Juan Loffrano, coordinador pedagógico del Colegio Atlántico del Sur.
En muchos casos, la restricción ya no se limita al aula, sino que se extiende a recreos, patios y espacios comunes, con el objetivo de recuperar la interacción entre estudiantes y reducir el aislamiento.
Especialistas advierten que el uso constante del celular afecta los niveles de atención y puede generar ansiedad o depresión en adolescentes. “El multitasking no se lleva bien con el aprendizaje profundo”, remarcaron desde el sector educativo.
A nivel local, una ordenanza ya regula el uso de celulares en escuelas primarias municipales, y se analiza avanzar con medidas similares en el nivel secundario.







