La reciente apertura de la temporada de verano en el Casino de Necochea, un evento que tradicionalmente marca un hito en la agenda local, trascendió la mera formalidad del lanzamiento de la primera bola. Mientras el intendente Rojas lanzaba la tradicional “primera bola”, la atención se desvió hacia un incidente que involucró al concejal y presidente del Partido Justicialista de Necochea, Marcelo ‘Chelo’ Rivero.
Rivero quien hace pocos días impulsó una modificación la ordenanza de la subasta del edificio casino que le valió el repudio del sindicato de casineros, se molestó porque dentro de las autoridades presentes no había sido nombrado. El reclamo lo hizo de mala forma y gritando lo que provocó la reacción de otros trabajadores del casino quienes finalmente, dirigentes del gremio increparon duramente al concejal, al que no le quedó otra opción que retirarse de un lugar donde claramente no era bienvenido.
El episodio, calificado como incómodo, expuso públicamente al dirigente, dejándolo en una situación delicada frente a trabajadores del sector y otros referentes políticos. Aunque los detalles específicos del altercado no fueron ampliamente difundidos, la percepción general sugiere un suceso que generó tensiones y descontento en el ambiente de la inauguración.







