Acorralado por los sectores que responden al gobernador Axel Kicillof, el actual presidente del Partido Justicialista de Necochea y flamante concejal, Marcelo Rivero, mueve fichas de último momento para sostener el control del sello partidario. Sin respaldo para continuar al frente del PJ y con exigencias explícitas de su exclusión de cualquier lista de unidad, el dirigente busca ahora apuntalarse con apoyos externos al armado local.
Según pudo saberse, Rivero mantiene desde hace semanas reuniones con el interino a cargo del Consorcio de Gestión del Puerto, con quien habría intensificado contactos en los últimos días. En ese marco, durante la mañana de ayer se desarrolló un extenso encuentro en el que se habría acordado poner a disposición de la campaña del actual titular del PJ recursos vinculados al ámbito portuario.
De acuerdo a las versiones que circulan en el peronismo local, uno de los ejes centrales del entendimiento sería el respaldo comunicacional a través del denominado “Multimedios PQ”, un entramado de medios alineados al oficialismo del Consorcio, sostenidos mediante una fuerte pauta publicitaria mensual. Ese apoyo buscaría compensar la pérdida de respaldo político y territorial que Rivero tenía en el pasado reciente.
En particular, el presidente del PJ intenta cubrir el vacío que dejó el sector referenciado en Sergio Massa, que fue clave en su último triunfo partidario pero que en esta interna no jugará a su favor, dado que el massismo local se encuentra abocado a la disputa por la conducción provincial.
El armado que impulsa Rivero también contaría con el aval de La Cámpora y de referentes cercanos a Máximo Kirchner, en un intento por consolidar una alternativa frente al bloque mayoritario que responde al kicillofismo. En ese esquema, el acuerdo político con sectores del puerto comenzaría a plasmarse en los próximos días con la definición de nombres para la conducción partidaria.
Entre ellos, aparece con fuerza el del exconcejal y actual empleado del Consorcio Portuario, Mauro Velázquez, quien podría ocupar la vicepresidencia del PJ como parte del entendimiento en gestación. La jugada profundiza la tensión interna y aleja, por ahora, la posibilidad de una lista de unidad en el peronismo local.







