Tres personas se encuentran próximas a ser sometidas a juicio oral tras ser imputadas en un grave incidente ocurrido el 7 de abril del año pasado. Los acusados, identificados como un individuo de apellido Guzmán y los hermanos Sosa, enfrentan cargos por un ataque a balazos contra un joven de 25 años en una zona aislada de la playa, cercana a los molinos eólicos. El suceso, que dejó a la víctima con heridas de arma de fuego en sus piernas, es investigado como un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de estupefacientes.
La Fiscalía, bajo la subrogación de Carlos Larrarte en la UFI N° 20 al momento de los hechos, ha solicitado la elevación a juicio oral una vez finalizada la instrucción penal preparatoria. El expediente se encuentra actualmente en análisis en la Justicia de Garantías, delineando el inicio de un proceso judicial de alto impacto en la comunidad.
Según la reconstrucción de los hechos, la víctima, Alan González, fue encontrado tendido en la arena con tres impactos de bala, a escasos metros del mar, promediando el mediodía. Personal de Defensa Civil y guardavidas intervinieron rápidamente para asistirlo, logrando su traslado al Hospital Municipal Ferreyra, donde permaneció internado por varios días antes de recuperarse y brindar su testimonio a los investigadores.
Los cargos que se imputan a los tres individuos son de suma gravedad e incluyen “homicidio agravado en tentativa, privación de la libertad agravada, tenencia de estupefacientes, tenencia de arma de fuego y robo”. Además, la investigación sugiere la posible implicación de una mujer que habría estado presente durante el ataque, donde la víctima reportó entre seis y siete disparos provenientes de distintas armas de fuego.
La etapa de investigación incluyó extensas diligencias que permitieron reconstruir los momentos previos y posteriores al ataque. En este marco, se llevaron a cabo ocho allanamientos donde las fuerzas de seguridad recuperaron pertenencias de la víctima y secuestraron estupefacientes y armas de fuego que se presumen relacionadas con el caso.
Inicialmente, la víctima declaró haber escapado de un secuestro, aunque luego optó por no aportar más información a la policía. Fuentes de la investigación señalan que González posee un extenso historial delictivo, un factor que complejiza el panorama de este violento suceso.







