El gobierno de Axel Kicillof intentará completar antes de fin de año la integración de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que actualmente funciona con solo tres miembros sobre un total de siete, tras varias renuncias, jubilaciones y fallecimientos registrados en los últimos años.
El ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, aseguró que la administración provincial trabaja para cubrir las vacantes y normalizar el funcionamiento del máximo tribunal.
“Estamos trabajando fuertemente para tener antes de fin de año la Suprema Corte completa”, afirmó, al referirse a una situación que calificó como una de las principales deudas institucionales de la provincia.
Hoy el tribunal quedó reducido tras la salida de Luis Genoud, Eduardo De Lázzari y Juan Carlos Hitters, además del fallecimiento de Héctor Negri, lo que dejó al organismo con solo tres ministros en funciones.
Falta de acuerdos en el Senado
Para designar nuevos jueces de la Corte se requiere que el Poder Ejecutivo envíe los pliegos y que el Senado provincial los apruebe por mayoría absoluta, lo que obliga a negociar con la oposición.
El propio Kicillof reconoció que no cuenta con los votos necesarios y que deberá construir consensos para avanzar con los nombramientos.
“Tengo por delante el desafío de construir la mayoría necesaria para cubrir las vacantes”, señaló el gobernador, quien además confirmó que mantiene diálogo institucional con la actual presidenta del tribunal, Hilda Kogan.
Un tribunal con funcionamiento limitado
Aunque la Corte puede seguir funcionando con subrogantes, la falta de integración plena limita su capacidad para fijar jurisprudencia, según advirtió el ministro del tribunal Daniel Soria, quien señaló que se trata de cargos críticos que deberían cubrirse sin demoras.
Mientras continúan las negociaciones políticas, el Ejecutivo provincial espera enviar los nombres en los próximos meses para completar el máximo tribunal antes de que finalice el año.







