Kicillof, cada vez más cerca de conducir el PJ bonaerense en una definición clave

El peronismo provincial acelera negociaciones para evitar una interna y lograr un consenso que lleve al Gobernador a suceder a Máximo Kirchner al frente del Partido Justicialista. Persisten tensiones, pero crece la presión política para una conducción unificada.

La definición de la nueva conducción del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ingresó en una etapa decisiva, con Axel Kicillof como principal figura para asumir la presidencia partidaria. En medio de negociaciones intensas entre el kicillofismo y el kirchnerismo, el objetivo central es alcanzar un consenso amplio que evite una elección interna y ordene al peronismo bonaerense de cara al nuevo escenario político.

La propuesta para que Kicillof suceda a Máximo Kirchner al frente del PJ fue impulsada por el propio líder de La Cámpora, aunque por estas horas las conversaciones giran en torno a garantizar un acuerdo pleno entre todos los sectores. El cierre de listas para el Consejo Provincial y para las autoridades partidarias de los 135 distritos fue fijado para este domingo 8 de febrero, fecha que también marca el límite para la presentación de avales.

En los distintos espacios coinciden en la necesidad de evitar una elección interna prevista para el 15 de marzo, tanto a nivel provincial como en los PJ locales. Sin embargo, reconocen que en varios distritos será complejo alcanzar acuerdos totales, por lo que se espera reducir al mínimo las disputas en las urnas.

Las reuniones formales comenzaron esta semana, aunque los contactos informales llevan varios días. Los interlocutores designados por cada sector ya tienen recorrido en este tipo de negociaciones. Por el kicillofismo participan Mariano Cascallares, Gabriel Katopodis, Andrés Larroque y Verónica Magario, mientras que por el kirchnerismo lo hacen Facundo Tignanelli, Alejandro Dichiara y Federico Otermín.

Desde las mesas de diálogo transmiten un moderado optimismo. “Estamos en el camino para llegar a un acuerdo”, señaló una fuente al tanto de las conversaciones, aunque admiten que persisten desconfianzas internas que no se resolverán únicamente con la definición de la conducción partidaria.

Cerca del Gobernador aseguran que Kicillof sólo aceptaría asumir la presidencia del PJ bonaerense si existe un consenso real de todos los sectores. En ese marco, niegan que hasta el momento haya dado una respuesta afirmativa a la propuesta de Máximo Kirchner, que sacudió el tablero interno del peronismo provincial.

No obstante, en las últimas horas comenzó a emerger un respaldo explícito desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La regional Quilmes difundió un comunicado en el que sostuvo: “Proponemos avanzar hacia una unidad doctrinaria y programática, con la convicción de que debe ser Axel –o quien él designe– el próximo presidente del Partido Justicialista bonaerense”, y agregó: “Necesitamos un partido que acompañe sin fisuras al gobierno provincial, defienda sus políticas y mantenga abiertas sus puertas a todos los sectores del movimiento”.

El pronunciamiento cobra relevancia por provenir de un distrito gobernado por Mayra Mendoza, una de las principales referentes de La Cámpora, y por contar entre sus apoyos con la agrupación Eva Perón, impulsada por el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

Dentro del MDF, sin embargo, persisten diferencias sobre el camino a seguir. Mientras algunos sectores sostienen que Kicillof debe asumir el liderazgo partidario, otros advierten que hacerlo podría exponerlo a la lectura de haber sido “impuesto por Máximo”, generando tensiones internas adicionales.

Otro de los puntos sensibles de la negociación es la conducción del Congreso del PJ bonaerense, el órgano de mayor peso deliberativo del partido. Actualmente está presidido por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, quien mantiene un enfrentamiento abierto con el camporismo y sectores del Movimiento Evita. El Congreso tiene atribuciones clave, como definir la estrategia política y electoral, aprobar alianzas, controlar la gestión económica y designar los organismos internos de control partidario.

“Estamos esperando que el MDF confirme las pretensiones”, deslizan desde uno de los espacios del peronismo sobre el futuro de ese cargo, sin descartar que quede en manos de un sector distinto al kicillofismo como parte del equilibrio interno.

Mientras las conversaciones continúan, la presión para que el PJ bonaerense se encolumne detrás de la gestión de Kicillof gana volumen. “Seguimos hablando”, sintetizan desde las mesas de negociación, en un proceso que podría desembocar, en las próximas horas, con el Gobernador al frente del partido más poderoso del país.

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