El gobernador bonaerense Axel Kicillof selló un acuerdo político en Mar del Plata que modifica el escenario interno del peronismo en la ciudad y lo posiciona con mayores chances de disputar la conducción partidaria frente al kirchnerismo.
El entendimiento se concretó con el espacio Peronismo Marplatense, liderado por el exdiputado Rodolfo Iriart, que hasta ahora se perfilaba como una tercera vía en la disputa entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y el sector referenciado en Fernanda Raverta. Con este acuerdo, el espacio de Iriart se integrará a la lista del MDF, alineada con el gobernador.
La jugada política apunta a unificar a los sectores críticos del kirchnerismo local para enfrentar al oficialismo partidario, que impulsa la lista “Patria Sí, Colonia No”, encabezada por Daniel Di Bártolo y respaldada por Raverta.
El acuerdo no se limita al plano electoral. Según trascendió, también contempla la incorporación de dirigentes del espacio de Iriart a la gestión provincial, en lo que se interpreta como un esquema de integración política más amplio impulsado por el kicillofismo.
En ese marco, la negociación fue afinada por referentes provinciales como Verónica Magario y Mariano Cascallares, con el objetivo de evitar la dispersión del voto peronista en una interna que, con tres listas, favorecía al oficialismo local.
Con la unificación de los sectores opositores a Raverta, el escenario electoral se vuelve más competitivo. Tanto en el espacio del gobernador como en el kirchnerismo admiten que la disputa será más pareja, aunque en ambos campamentos se muestran confiados en un triunfo.
Desde el sector que conduce Raverta destacan que cuentan con una estructura amplia que excede a La Cámpora, incluyendo gremios, organizaciones juveniles y dirigentes históricos del peronismo marplatense. Sin embargo, reconocen que la consolidación del armado de Kicillof cambia las condiciones de la interna.
La disputa por el control del PJ en Mar del Plata no solo tiene impacto local, sino que también proyecta consecuencias hacia el armado político de la Quinta Sección Electoral y las estrategias de cara a 2027, donde el gobernador buscará consolidar su liderazgo con candidatos propios en distritos clave.
En ese contexto, el acuerdo con el sector de Iriart aparece como un movimiento estratégico de Axel Kicillof para fortalecer su espacio, ampliar su base de sustentación y disputar la conducción del peronismo en uno de los principales distritos de la provincia.







