El debate por el futuro del transporte público volvió a encenderse en el Concejo Deliberante y dejó una advertencia que generó preocupación. El concejal Julián Kristiansen reconoció que el sistema actual es deficitario y que, si no se toman decisiones realistas, el distrito podría enfrentar un escenario crítico, similar al de otros municipios de la provincia que ya perdieron el servicio.
Durante una entrevista, el edil fue directo al plantear el problema: “¿Podemos quedarnos sin transporte público de pasajeros? Ese es el título”, afirmó, y explicó que la situación económica del sistema es cada vez más compleja por la falta de recursos nacionales.
Según detalló, uno de los factores centrales es la quita de subsidios por parte del Gobierno nacional, lo que dejó a los municipios dependiendo casi exclusivamente de la asistencia provincial.
“Antes Nación coparticipaba, ahora no coparticipa más y la Provincia redobló los esfuerzos. Obviamente no alcanza, pero los subsidios provinciales llegan y sirven básicamente para pagar sueldos”, señaló.
Kristiansen remarcó que el deterioro del servicio ya se refleja en la operatividad de la empresa, con varias unidades fuera de circulación.
“Si tenés más de diez unidades rotas, algo te está diciendo eso. Tenés una empresa local que queremos sostener, pero está muy exigida. Y no es joda, es un problema serio”, advirtió.
En ese marco, sostuvo que el Concejo debe actuar con prudencia al momento de exigir condiciones a la actual concesionaria o a cualquier empresa que pudiera reemplazarla.
“Podemos exigir, claro que sí, pero tampoco podemos pedir cosas imposibles de cumplir. En toda la provincia hay distritos que ya perdieron el transporte público porque el sistema es deficitario”, explicó.
El concejal también planteó que, ante la crisis, algunos municipios optaron por flexibilizar el esquema tradicional de colectivos y habilitar otras modalidades.
“En otros lugares se permitió otro tipo de transporte, con menos exigencias, o se abrió la puerta a minibuses que hagan recorridos. Eso cambia la ecuación”, indicó.
Sin embargo, advirtió que un esquema con más competencia podría encarecer el servicio y afectar a los usuarios.
“El transporte que tenemos hoy es popular, tiene un precio accesible. Si abrís el mercado, puede haber competencia, pero Necochea no es una plaza con gran corte de boletos como para que muchas empresas quieran venir a invertir”, señaló.
Las declaraciones volvieron a poner en agenda la fragilidad del sistema local y dejaron planteado un escenario que preocupa tanto al ámbito político como a los usuarios: la posibilidad real de que, sin subsidios suficientes o sin cambios en el modelo, el transporte público de pasajeros entre en una crisis aún mayor.






