El Consejo Agroindustrial Argentino presentó una propuesta en el Senado para modificar el régimen incluido en la Ley de Modernización Laboral y advirtió que, tal como está redactado, deja afuera a buena parte de la agroindustria y las economías regionales.
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), que reúne a 63 cámaras y 36 cadenas de valor y representa el 58% de las exportaciones del país, presentó ante el Senado una propuesta formal para modificar el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) incluido en el proyecto de Ley de Modernización Laboral impulsado por el Gobierno nacional. La entidad, presidida por Gustavo Idígoras, alertó que el esquema actual excluye a un número significativo de inversiones vinculadas a la agroindustria y a las economías regionales.
El RIMI fue diseñado para incentivar inversiones nacionales y extranjeras, fortalecer las cadenas de valor, mejorar la competitividad, impulsar las exportaciones y promover la creación de empleo, mediante beneficios fiscales como amortización acelerada y devolución de IVA. Sin embargo, el régimen está limitado a micro, pequeñas y medianas empresas hasta el Tramo 2, lo que, según el CAA, deja fuera a una porción sustancial del entramado productivo agroindustrial.
En un documento entregado a los legisladores, el Consejo sostuvo que su objetivo es “corregir exclusiones que afectan a un grupo sustancial de empresas agropecuarias y agroindustriales”, y reclamó que el régimen sea verdaderamente federal y promotor de la inversión y el empleo. De acuerdo con su análisis, quedarían excluidas inversiones de bodegas, plantas de procesamiento de alimentos y bebidas, tratamiento de semillas, frutas y legumbres, molinos, molienda de girasol y fabricantes de maquinaria agrícola.
El CAA advirtió además que esta situación reproduce problemas ya observados con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que también dejó fuera a buena parte del sector. Según la entidad, el esquema vigente excluye actividades que representan el 18% del Producto Bruto Interno y el 65% de las inversiones productivas anuales, por lo que limitar el RIMI solo a pymes profundiza esa distorsión.
Entre las modificaciones propuestas, el Consejo planteó eliminar la restricción que limita el acceso únicamente a micro, pequeñas y medianas empresas, para permitir el ingreso de cualquier compañía que realice inversiones productivas relevantes. Además, sugirió crear una nueva categoría para empresas que no encuadran como pymes, con un piso mínimo de inversión de 30 millones de dólares.
Desde el sector remarcaron que estas propuestas ya habían sido discutidas en instancias legislativas anteriores y que incluso contaron con aval del Poder Ejecutivo en proyectos presentados durante 2024. En ese sentido, reclamaron avanzar con sesiones informativas junto a cámaras empresariales de distintas provincias para sancionar una ley que, según señalaron, impulse de manera efectiva la producción, la inversión y las exportaciones de la agroindustria argentina.







