La gestión interina de Agustín Neme desdobló salarios por falta de fondos y el sindicato municipal se declaró en estado de alerta y movilización.
El municipio de General Pueyrredón atraviesa una situación financiera crítica luego de que no pudiera afrontar el pago completo de los salarios a todos los empleados municipales. El intendente interino Agustín Neme, del PRO, quien asumió semanas atrás en reemplazo de Guillermo Montenegro, dispuso un pago parcial que dejó a una porción de la planta sin cobrar la totalidad de sus haberes en una sola cuota.
Según confirmaron fuentes gremiales, el Ejecutivo depositó hasta 2 millones de pesos por trabajador, lo que implicó que alrededor del 10% de los empleados no percibiera el sueldo completo. Si bien no se trata de un hecho inédito —durante la gestión de Montenegro también se registraron desdoblamientos—, el episodio vuelve a poner en evidencia las dificultades económico-financieras que atraviesa el distrito, uno de los municipios que suele ser destacado por el presidente Javier Milei.
Días antes, el Ejecutivo municipal había solicitado autorización al Concejo Deliberante para utilizar fondos afectados al pago de salarios, recursos que normalmente están destinados a gastos corrientes, una señal que anticipaba el escenario de tensión que finalmente se concretó.
La reacción sindical no tardó en llegar. El Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) informó este jueves el inicio de un estado de alerta y movilización y reclamó una reunión urgente con el intendente. “La Comisión Directiva dispone a partir de la fecha el estado de alerta y movilización”, comunicó el gremio tras conocerse la decisión oficial.
El conflicto se da en un contexto particularmente sensible, ya que en el último acuerdo paritario se habían definido aumentos salariales para el último cuatrimestre de 2025 y el reencasillamiento de unos mil trabajadores municipales, lo que representa una mejora salarial cercana al 30% para ese sector.







