La fiscalía reclamó además una reparación millonaria para las víctimas y el decomiso de bienes del imputado
La fiscal federal Laura Mazzaferri solicitó una condena de 14 años de prisión para Roberto Tagliabué, pastor evangélico y responsable de un presunto centro de rehabilitación de adicciones en Mar del Plata, acusado de explotar laboralmente a jóvenes bajo la fachada de un falso tratamiento.
El juicio se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, a cargo del juez Roberto Falcone. Durante los alegatos, Mazzaferri y su equipo también pidieron una reparación de $135.738.994 a favor de las nueve víctimas, además del decomiso de dos inmuebles en la calle Génova, el predio donde funcionaba la iglesia, cinco vehículos y dos motos.
“El reconocimiento del derecho a restitución económica y el decomiso de los activos producto del delito de trata de personas permite enfocar los hechos como casos de criminalidad compleja y graves violaciones a los derechos humanos”, argumentó la fiscal.
El próximo lunes 6 de octubre será el turno de la defensa, tras lo cual se dará a conocer el veredicto.
Tagliabué enfrenta cargos por trata de personas con fines de explotación laboral agravada, ejercicio ilegal de la medicina, comercialización de fauna silvestre y maltrato animal. Según la acusación, captó al menos a nueve jóvenes en situación de vulnerabilidad, muchos de ellos con problemas de consumo o sin contención familiar, a quienes confinó en un “programa de rehabilitación” sin aval profesional ni habilitación sanitaria.
La investigación determinó que los captaba a través de folletos, redes sociales, prédicas en cárceles y recorridas por barrios populares. Una vez dentro, las víctimas eran sometidas a tareas laborales forzadas, engaños y amenazas, e incluso a episodios de violencia y acoso sexual.
El caso expuso cómo la estructura montada por el acusado —iglesia, comedor y escuela bíblica— funcionaba como un circuito cerrado para captar, retener y explotar a personas en extrema vulnerabilidad.







