A horas de que el Consejo partidario defina la fecha de elecciones internas, el sector alineado con Cristina Fernández de Kirchner planteó evitar la interna y sostener la actual distribución de cargos, mientras el kicillofismo reclama una nueva correlación de fuerzas.
En la antesala de la definición del calendario electoral del Partido Justicialista bonaerense, el kirchnerismo acercó al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio que referencia al gobernador Axel Kicillof, una propuesta de unidad para evitar una interna partidaria. El planteo fue llevado por el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermin, en una reunión que se realizó este jueves con dirigentes clave del armado del gobernador.
El encuentro se produjo a 24 horas de la convocatoria del Consejo del PJ en Malvinas Argentinas, donde se pondrá fecha a la elección para la renovación de autoridades. Otermin, en representación del sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner, estuvo acompañado por el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, y mantuvo conversaciones con el intendente platense Julio Alak, los ministros Gabriel Katopodis y Andrés Larroque, y el diputado Mariano Cascallares.
Según trascendió, la propuesta del kirchnerismo apunta a sostener la unidad partidaria para evitar una interna prevista para febrero o marzo del próximo año, con el argumento de preservar al PJ como herramienta política y permitir que Kicillof proyecte su armado nacional sin el desgaste de una disputa interna. El núcleo del ofrecimiento consiste en mantener el reparto de cargos vigente dentro del partido, donde el sector de CFK conserva mayoría, dejando para una instancia posterior la negociación de los nombres que ocuparían esos lugares.
El punto más sensible de la discusión pasa por los organismos clave del partido. El kirchnerismo pretende conservar la actual conformación de la Junta Electoral y el esquema de apoderados, espacios donde tiene una posición dominante. Actualmente, los apoderados partidarios responden mayoritariamente al cristinismo, mientras que en la Junta Electoral, pese a la presencia de referentes cercanos a Kicillof, la presidencia sigue en manos del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini.
En el entorno del gobernador la propuesta genera reparos. Voces del kicillofismo señalan que el escenario político cambió y que el PJ debe reflejar una nueva configuración de poder alineada con la gestión provincial. Aun así, reconocen que las conversaciones continúan abiertas con el objetivo de alcanzar un acuerdo que evite una fractura.
En paralelo, comienzan a circular nombres como posibles figuras de consenso. Kicillof impulsa a la vicegobernadora Verónica Magario para presidir el partido, mientras que desde sectores cercanos a Cristina Kirchner no descartan alternativas que funcionen como prenda de unidad, entre ellas el propio Otermin o la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, quien también expresó su interés en competir.
La negociación se desarrolla en un clima de tensión contenida, con un denominador común: todos los sectores coinciden en la necesidad de preservar la unidad formal del PJ bonaerense, aunque persisten diferencias profundas sobre quién debe conducirlo y con qué grado de alineamiento con el gobernador.







