El ex trabajador bancario, secuestrado y torturado durante la última dictadura cívico-militar, Aníbal “Cali” Del Prado, ofreció uno de los discursos más extensos y políticos de la jornada conmemorativa del 24 de marzo en Necochea. Su intervención, que causó atención y emoción entre los presentes, se basó en su experiencia personal y en décadas de militancia por los derechos humanos.
De la impunidad a la memoria colectiva:
Del Prado recordó el primer acto del 24 de marzo en Necochea en 1996, cuando apenas 14 personas, entre militantes y familiares, se reunieron con pocos paneles de fotos. Contrastó esto con la actualidad, destacando que en aquel entonces primaba la impunidad, con un represor como el comisario Bicarelli, asesor de seguridad municipal, paseándose libremente antes de ser juzgado. Afirmó que el camino iniciado “sin claudicaciones, sin concesiones, sin sectarismo” continúa hasta hoy.
La memoria sin sectarismos:
En su discurso, Del Prado defendió el rol de los organismos de derechos humanos, enfatizando que nunca preguntaron la afiliación política de los desaparecidos: “Nunca, jamás, le hemos preguntado a un familiar desaparecido dónde militaba su familiar, si estaba en la guerrilla, si no estaba en la guerrilla, si era marxista o no. Nos bastaba con que hubiera sido una víctima de la represión“. Agregó que el principal objetivo era que “alguien que fue perseguido, hostigado, secuestrado, desaparecido o torturado contaba con nosotros“.
Críticas a la “memoria completa”:
Uno de los puntos centrales de su alocución fue la crítica al concepto de “memoria completa”, que, según Del Prado, surgió en 1999 con el general Brinzoni, con apoyo de sectores eclesiásticos, buscando “echar un manto de oscuridad sobre los reales objetivos del golpe“. Cuestionó la idea de una “lucha antisubversiva” que necesitara cerrar el Congreso, intervenir sindicatos o prohibir la huelga. Enfáticamente, declaró: “El golpe del 76 fue una agresión contra el conjunto del pueblo argentino y fundamentalmente contra el movimiento obrero“.
El golpe y el plan económico:
Del Prado subrayó el carácter económico de la dictadura, señalando que “un año antes del golpe, el grupo empresario encabezado por Martínez de Hoz ya tenía elaborado el plan económico“. Explicó que la participación de los trabajadores en el PBI cayó drásticamente del 48% en 1974 al 32% en 1982, lo cual “no tiene nada que ver con la lucha antiguerrillera“. Recordó la represión directa contra el movimiento obrero, con la ocupación de fábricas y la detención de comisiones internas la misma noche del golpe.
“Los 30.000 no son una cifra contable”:
Sobre la cifra de desaparecidos, Del Prado afirmó: “Muchos discuten si fueron o no 30.000, como si la dictadura fuera una cuestión contable“. Explicó que la CONADEP reconoció que los 8.960 casos eran una muestra y que había muchos más, concluyendo: “Hasta tanto no se abran los archivos, para nosotros serán siempre 30.000 compañeros asesinados“.
“La historia completa la tienen los represores”:
Del Prado cuestionó la falta de información por parte de las Fuerzas Armadas y la Iglesia, señalando que “los represores se están llevando la información a la tumba“. Declaró: “Nosotros no tenemos la historia completa. La historia completa la tienen los represores“, y lanzó una de las frases más impactantes: “Que digan dónde están y sabremos cuántos son“.
Críticas locales: Concejo Deliberante y La Libertad Avanza:
En el ámbito local, Del Prado se refirió al proyecto de concejales de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante de Necochea que busca imponer la “memoria completa”. Hizo un llamado directo a los concejales de esta bancada: “Que nos diga Cerezuela dónde está Reims. Que nos diga Valiante dónde está Ianni. Que nos diga Caballero dónde está Vieytes“.
Del pasado al presente:
El activista vinculó el golpe con la actualidad política, afirmando la existencia de un “hilo conductor que viene desde la dictadura hasta este gobierno“, definiéndolos como “crías de la dictadura“. Aseguró que los grupos económicos que hoy sostienen al gobierno, como Techint, Acindar, la Sociedad Rural y la Asociación de Bancos, son los mismos que se beneficiaron del golpe del 76.
Advertencia sobre el presente y llamado a la organización:
Del Prado alertó sobre el desmantelamiento del Estado, destacando que “el único gasto del Estado que no se ha reducido es el gasto en seguridad y represión“. Finalizó con un llamado a la unidad y organización popular: “Hay que construir una fuerza popular“, y reiteró: “El mismo plan, la misma lucha. Que digan dónde están y sabremos cuántos son“.
El discurso de Aníbal “Cali” Del Prado se destacó como uno de los momentos cumbres del acto por el Día de la Memoria en Necochea, en una jornada donde la participación, la memoria activa y el reclamo de verdad y justicia sigue siendo esencial a 50 años de los hechos.







