El Consorcio de Gestión del Puerto cerró 2025 con cifras históricas de facturación, impulsadas por una operatoria récord que alcanzó las 9 millones de toneladas movilizadas. La magnitud del movimiento estuvo directamente vinculada a la supercosecha nacional y a la profundización del canal realizada en 2019, que permitió maximizar la capacidad operativa del puerto.
Como resultado de la aplicación de sus tarifas —recursos que pertenecen a la Provincia de Buenos Aires— el ente portuario recaudó más de 45 millones de dólares durante el año. Al tipo de cambio actual, esa suma equivale a unos 67.500 millones de pesos, un monto comparable al costo estimado para pavimentar alrededor de 1.500 cuadras.
Pese a este ingreso excepcional, el Consorcio no ejecutó obras viales fuera de su jurisdicción directa. A lo largo de todo el año no se realizó bacheo en las calles de Necochea y Quequén, ni trabajos de iluminación urbana, y recién en diciembre se avanzó en un acuerdo para retirar la arena acumulada en la costanera que se encuentra bajo órbita portuaria.
El contraste resulta aún más marcado si se considera el impacto del tránsito pesado. Durante 2025, se registraron aproximadamente 600.000 viajes de camiones por el entramado urbano de ambas localidades, al servicio del intenso ritmo exportador. De acuerdo con estimaciones del Observatorio Vial Argentino, el deterioro anual que este tránsito genera sobre la infraestructura vial del núcleo urbano ronda los 5 millones de dólares.
Mientras el récord de cargas es profusamente publicitado gracias a las escandalosas sumas que percibe el “Multimedios Puerto Quequén” (nota aparte), se oculta con la misma tenacidad el daño constante que la operatoria portuaria genera en la ciudad y el subsidio que todos los habitantes del núcleo urbano hacen a las multinacionales de la exportación.
Así, mientras el Consorcio del Puerto alcanzó el mayor nivel de recaudación de su historia reciente, no destinó recurso alguno para mitigar los efectos de su propia actividad sobre la red vial de Necochea y Quequén, profundizando un reclamo que se repite desde hace años en la comunidad.







