La Comisión de Legislación del Honorable Concejo Deliberante de Necochea, presidida por Eduardo Caballero (La Libertad Avanza), concluyó su última reunión sin alcanzar un acuerdo definitivo respecto a la regulación de la actividad de los denominados “trapitos”. El análisis de dos proyectos de ordenanza contrapuestos se extendió sin lograr un consenso mayoritario, derivando en la postergación de la definición para la semana subsiguiente. Se ha fijado un nuevo encuentro con el objetivo de integrar aspectos de ambas iniciativas.
Durante la sesión, los ediles debatieron ampliamente las propuestas en consideración. Por un lado, se analizó la prohibición total de la actividad y, por otro, la implementación de un sistema de registro y regulación municipal para los cuidacoches. La discusión también contempló las implicancias sociales para aquellos individuos que dependen de esta labor informal para su sustento. Adicionalmente, la Agrupación Comunal Transformadora (ACT) presentó un proyecto de resolución con la intención de propiciar un punto de encuentro, aunque no obtuvo, hasta el momento, el respaldo necesario.
Las posiciones en el seno del Concejo permanecen diferenciadas. El bloque de La Libertad Avanza impulsa una ordenanza que prohibiría integralmente la tarea de los “trapitos” en el espacio público. Sus argumentos se centran en el presunto impacto negativo sobre el ordenamiento urbano, la seguridad ciudadana y la experiencia turística de Necochea. En contraposición, la bancada de Fuerza Patria propone la regulación de esta actividad a través de la creación de un registro municipal. Esta iniciativa busca identificar a los cuidacoches y semaforistas, formalizando su operación mediante requisitos específicos, como la ausencia de antecedentes penales, para permitir su desempeño en la vía pública. La ACT, por su parte, continúa trabajando en una alternativa conciliatoria que combine los elementos más viables de ambas propuestas, buscando el mayor consenso posible entre los bloques.
A pesar de que la Comisión continuará deliberando durante la próxima semana, no se vislumbra una definición concreta e inmediata. Ninguno de los proyectos presentados ha logrado obtener el respaldo suficiente para avanzar hacia el recinto. Las discusiones actuales consideran la posibilidad de elaborar una propuesta que integre aspectos tanto de regulación social como de orden público. El objetivo es equilibrar la necesidad de control sobre esta actividad con la provisión de respuestas a aquellos que realizan estas tareas como medio de ingreso. Las conversaciones sobre este tema se reanudarán el próximo viernes 6 de febrero, con la esperanza de presentar una síntesis más elaborada una vez que se reanuden las sesiones ordinarias del Concejo en marzo.







