La Municipalidad de Necochea presentó ante el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para autorizar la venta del Complejo Casino a través de una subasta pública, con un valor base que supera ampliamente la tasación realizada por el Banco Provincia. La iniciativa fue expuesta por el secretario Legal y Técnica, Ernesto Povilaitis, y la secretaria de Gobierno, Paula Faramiñán, quienes detallaron el informe técnico que sustenta la propuesta.
Según el Banco Provincia, el inmueble —en su estado actual y con un marcado deterioro estructural— tiene un valor estimado de $3.750.000.000. El informe advierte que la venta “sería de difícil o nula realización” debido a la magnitud de la inversión necesaria para su recuperación y al riesgo que conlleva intervenir en un edificio de estas características. También contempla una variación posible del 10% según las condiciones del mercado.
A pesar de ese diagnóstico, el Ejecutivo local propone avanzar con una base de subasta de $4.878.000.000, cifra que excede ampliamente el valor fijado por el Banco. Ese monto surge del 75% de la tasación proyectada por la entidad financiera en función de indicadores urbanísticos potenciales, aún no vigentes y cuya aprobación depende del gobierno bonaerense.
La modalidad de subasta permitirá la participación simultánea de distintos oferentes, y en caso de no haber propuestas superiores, el inmueble será adjudicado por el valor base. Desde el Ejecutivo destacan que este mecanismo garantiza transparencia, igualdad de oportunidades y la posibilidad de obtener un precio acorde al valor real del mercado.
El deterioro avanzado del Casino —frecuentemente expuesto en medios nacionales y redes sociales— se ha convertido en un problema para la ciudad: afecta la imagen turística, degrada el entorno urbano y representa riesgos edilicios y ambientales que impiden su recuperación con recursos municipales.
La decisión de fijar una base de venta muy superior a la tasación busca generar un proceso competitivo que derive en una oferta beneficiosa para Necochea y permita, finalmente, transformar un edificio emblemático hoy en ruinas en un nuevo motor para el desarrollo turístico y económico local.






