La cadena de supermercados Vea, perteneciente al grupo chileno Cencosud, anunció el cierre de varias sucursales en distintas provincias argentinas debido al fuerte derrumbe del consumo. La medida, que se enmarca en un proceso de “ajuste operativo”, ya generó una nueva ola de despidos y encendió las alarmas en los gremios de comercio.
Cencosud confirmó que continuará reduciendo su estructura comercial en el país, afectando tanto a locales de Vea como a algunas sucursales de Easy. En los últimos meses, la compañía bajó las persianas en puntos de venta de Buenos Aires, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán, con un impacto superior a los 100 empleos directos.
El Sindicato de Empleados de Comercio advirtió que los cierres responden a la combinación de una caída sostenida en las ventas, costos operativos crecientes y alquileres comerciales “impagables”. En San Pedro, por ejemplo, el gremio denunció que el alquiler del local pasó de 18 a 34 millones de pesos mensuales, “un monto imposible de sostener con el margen actual de ganancias”.
Desde las provincias más afectadas, referentes gremiales y empresarios coincidieron en que la retracción del consumo está modificando profundamente los hábitos de compra. “Antes la gente llenaba el chango, hoy compra solo lo del día. El ajuste lo hacen los laburantes y los jubilados”, señaló un delegado del SEC.
Aunque Cencosud aclara que no se retirará del mercado argentino, sino que busca “reconfigurar su red de tiendas para fortalecer marcas más competitivas como Jumbo, Disco y Easy”, los cierres de Vea en todo el país reflejan un escenario preocupante. Empleados y extrabajadores advierten que las próximas sucursales en riesgo podrían ser las de Hurlingham, Necochea y La Plata.







