La eliminación del programa nacional de asistencia Volver al Trabajo ha comenzado a generar repercusiones directas en la estructura social de Necochea. La medida afecta a miles de ciudadanos que dependían de este ingreso para cubrir necesidades básicas y dinamizar el consumo en los diferentes barrios de la ciudad.
Según detalló Patricia “Pacho” Aranda, referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), el alcance de esta disposición abarca a aproximadamente 3.200 personas en el distrito. Los beneficiarios percibían una suma mensual de 78 mil pesos que, de acuerdo con los referentes sociales, se destinaba íntegramente a gastos de subsistencia inmediata.
“Ese dinero se volcaba directamente al consumo local: alimentos, garrafas, servicios básicos y gastos esenciales”, señaló Aranda al analizar el destino de los fondos que ahora dejarán de ingresar a la economía necochense.
El impacto trasciende la esfera individual de los beneficiarios para convertirse en un problema de orden macroeconómico local. La interrupción de estos pagos representa una retracción de 250 millones de pesos por mes que dejarán de circular en el mercado interno. Esta merma financiera impacta sensiblemente en los comercios de cercanía y en la capacidad de pago de servicios esenciales de una parte importante de la población periférica.







